Los tres estados internos (2/3)

Ayer te hablé del primero de los tres estados internos en los que solemos vivir en algún momento (y a veces durante demasiado tiempo) de nuestras vidas. 

Hoy te contaré sobre el segundo estado interno. 

Uno que se presenta como una antítesis al estado del niño, debido a que muchas personas creen erróneamente que, si algo no les está dando “resultado”, lo mejor es simplemente irse al polo opuesto. 

Veamos que tanta razón pueden tener… o no. 

#2: El Adolescente

Cuando estás en el estado adolescente, generalmente te vuelves rígido, inflexible y siempre estás tenso.

Experimentas mucha presión para hacer cualquier cosa, con un enfoque de «a mi manera o nada».

Eso incluye evitar a toda costa ceder el control a otras personas, porque “sabes” que puedes hacer todo mejor que cualquier otro. 

Y como en el estado del niño, también existen 4 indicadores clave que ilustran perfectamente este estado:

#1: Sientes que tú, como persona, eres más talentoso, sofisticado o valioso que cualquier otro.

#2: Has construido un muro mental a tu alrededor, cerrándote por completo a los consejos de los demás y evitando que siquiera se acerquen a ti. 

#3: Sientes que todo lo que haces tiene que ser perfecto, y que no sólo tú, sino también las otras personas, tienen que hacer todo perfecto. 

#4: Sientes que no puedes aceptar ayuda de los demás y que siempre tienes que ocuparte de las necesidades de las otras personas. 

¿Cómo luce esto en el mundo real?

Aquí tienes algunos ejemplos: 

Sientes que estás más calificado para hablar frente a un grupo de personas que cualquier otro. Los demás tienen suerte de estar en tu presencia. 

Siempre estás diciéndole a la gente lo increíble que eres, alardeando de tus logros. 

Te cuesta muchísimo aceptar el consejo de los demás. No te gusta la gente en general, ni mucho menos “experimentar cosas nuevas” que no se te hayan ocurrido a ti primero. 

Sientes que cualquier cosa que haces debe ser la perfección materializada (como tú). 

Asumes todo el trabajo y la responsabilidad de cualquier cosa cuando hay otras personas en tu equipo, porque nadie puede hacer nada mejor que tú. 

Bien. 

Ya con esto espero tengas más claridad sobre el estado adolescente. 

Y una cosa importante: 

El que vivas en el estado del niño o del adolescente no significa que seas algún tipo de fracaso o trastornado mental. 

Pero (porque siempre hay un pero) el vivir constantemente agobiado por el miedo, la ira, la duda o la vergüenza (solo por mencionar algunos de los “malestares” de ambos estados) no son formas muy divertidas de vivir. 

Por eso, estoy muy emocionado de que mañana descubras el siguiente estado. 

Ese estado es la clave para desbloquear cualquier cosa que realmente merezcas en la vida… mientras te sientes increíble en el proceso. 

En pocas palabras, esto es lo que ya sabes: 

❌El Niño es intenso, disperso e impredecible…

❌ El Adolescente es rígido, aislado e inflexible…

Sin embargo… 

✅El siguiente estado es estable, equilibrado y racional.

Mañana te cuento los detalles.

Misma hora, mismo lugar (:

Stevens