Esta es una realidad chocante

Estás más viejo cada día.

No es que quiera faltarte el respeto.

Puedes ofenderte si quieres, pero aquí no te hablo de cómo te ves o de quién eras y ya no eres…

Hablo de una realidad.

Cada día que pasas estás más viejo.

Cada día que pasa yo estoy más viejo.

Cada día… Cada día… Más viejos.

La gracia de vivir es que no está asegurado y eso hace que cada día aprovechemos cada segundo que tenemos.

Por lo menos cuando tenemos esa idea en mente.

El problema es que se nos olvida.

No somos conscientes de que el tiempo se acaba.

Se termina…

Tic… Tac…

Y entonces llegan las frases…

– Ya empiezo mañana a montarlo…
– Hoy estoy muy cansado, lo haré otro día…
– El mes que viene me comprometo a empezar…

Frases que da igual que las digas hoy o un año después…

Porque sigues igual.

Parado. Quieto. Sin avanzar.

Pero en tu cabeza suena…

Tic… Tac…

Pero no empiezas.

Pero suena…

Tic… Tac…

¿Por qué no haces lo necesario si sabes que se acaba el tiempo?

La razón es simple.

Miedo.

Todos los tenemos. Yo lo he tenido.

Tu vecina lo ha tenido. Tu padre lo ha tenido.

Es algo humano.

Miedo al qué dirán. Al fracaso. A no ser suficiente.

Y miedo a no saber qué hacer. Ni como hacerlo.

Ahora bien, no todo está perdido.

Porque si aprendes qué hacer, y cómo hacerlo, el miedo al qué dirán, al fracaso y a no ser suficiente pierden peso.

Todo será más fácil.

Te lo digo por experiencia.

Porque cuando no sabía qué hacer, temblaba más que un flan en la bandeja de un camarero con prisa.

Ahora sé qué hacer.

Y puedo acompañarte a que tú sepas qué hacer.

Porque cuando sepas qué hacer, y cómo hacerlo, dejarás de perder el tiempo y empezarás a aprovecharlo.

Dejarás de decir: “ya mañana”… y estarás haciéndolo.

Esa es la diferencia entre ir acompañado y comprar cursitos que luego apilas en tu disco duro.

Alguien comprometido con tu éxito te dará las patadas en el culo necesarias para empezar a trabajar en lo tuyo, sin excusas.

El cursito que compraste y no terminaste, no te dice nada.

No te “presiona”.

Por eso siempre digo que la mayoría de la gente no necesita formarse más.

Lo que necesita es claridad y dirección para HACER.

Ya sabes… Tic…Tac…

Stevens